Una jornada de oración, devoción y alegría en el Centro Educacional Sagrados Corazones
El pasado 9 de julio, nuestra comunidad educativa del Centro Educacional Sagrados Corazones se unió con alegría y recogimiento a la celebración de Nuestra Señora Reina de la Paz, patrona de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Esta fiesta ocupa un lugar muy especial en nuestra identidad espiritual e institucional, ya que expresa de forma profunda el carisma que anima nuestra vida como colegio: vivir, formar y educar desde el amor reparador, la reconciliación y la paz.
La advocación de Nuestra Señora Reina de la Paz está estrechamente ligada a los orígenes de la Congregación. Fue acogida con amor y devoción por los fundadores, el Padre Pedro Coudrin y la Madre Enriqueta Aymer, y desde entonces ha sido un símbolo de esperanza en tiempos difíciles, protectora de la misión y madre cercana que acompaña los caminos de cada obra de los Sagrados Corazones en el mundo. Por eso, celebrarla no es solo un acto litúrgico, sino una verdadera memoria viva del corazón del carisma SS.CC.
En nuestro colegio, vivimos esta jornada con una procesión solemne de la imagen de Nuestra Señora Reina de la Paz, que recorrió cada aula, acompañada por el sonido de los cantos, la oración y la mirada atenta de los niños y jóvenes. Cada clase preparó un pequeño altar en la entrada de su sala, decorado con flores, imágenes, mensajes y signos, expresando así su cariño a la Virgen y su compromiso con la paz.
Al detenerse frente a cada sala, los estudiantes y docentes compartieron oraciones espontáneas, cantos marianos y momentos de recogimiento, que permitieron renovar el vínculo con María y cultivar la espiritualidad desde lo cotidiano. Fue una expresión concreta de nuestra fe, que atraviesa la vida escolar y deja huellas en el corazón de nuestros estudiantes.
La procesión fue acompañada por el Equipo Directivo del colegio, en un gesto de unidad institucional, y por el P. Arnaldo Jara, SS.CC., quien con su presencia fraterna animó a vivir con profundidad y alegría este día tan significativo. Su cercanía, su palabra sencilla y su testimonio de vida religiosa inspiraron a toda la comunidad a seguir caminando desde el amor de los Sagrados Corazones.
Fotografías: https://drive.google.com/drive/folders/18HqhgLrlsfOv_dj62vD7opueJc3Ts4cQ?usp=drive_link
Celebrar a Nuestra Señora Reina de la Paz en nuestra institución es renovar el llamado a ser constructores de paz, a mirar el mundo con los ojos del corazón, a sembrar reconciliación en nuestro entorno y a dejarnos guiar por el estilo de María, mujer del silencio, de la ternura y del sí valiente. Es también una forma de decir juntos: la paz es posible, y comienza por nosotros.
Agradecemos profundamente a cada docente, estudiante y colaborador que hizo posible esta celebración. Que Nuestra Señora Reina de la Paz siga caminando por nuestros pasillos, nuestras aulas y nuestros corazones.