En el marco del Mes de las Misiones, el Grupo Misionero Amigos de Damián del Centro Educacional Sagrados Corazones llevó adelante una misión solidaria en el Leprocomio Santa Isabel, ubicado en Sapucai, departamento de Paraguarí. La iniciativa se realizó a través de la Campaña Solidaria 2026, Unidos por el Bien Común, con el propósito de hacer llegar la ayuda recolectada y compartir una experiencia de encuentro, fraternidad y crecimiento en la fe.
La misión contó con la participación de integrantes del Grupo Misionero, alumnos de nuestra institución que se sumaron voluntariamente a la propuesta, padres y profesores. Juntos hicieron posible la entrega de los aportes solidarios y vivieron distintos momentos de encuentro con las personas que residen en los diferentes pabellones del establecimiento.
Una experiencia para compartir, escuchar y aprender
Más allá de la ayuda material, la visita fue una oportunidad para acercarse a las historias de vida de los residentes, escuchar sus experiencias y descubrir, en sus rostros y testimonios, una invitación a valorar la vida, la fe y la dignidad de cada persona.
El compartir fraterno permitió a los jóvenes encontrarse con realidades que invitan a mirar más allá de las apariencias, reconocer el valor de cada ser humano y comprender que la solidaridad no consiste únicamente en dar, sino también en estar presentes, escuchar con respeto y aprender de los demás.
Al regresar a sus hogares, los participantes expresaron su agradecimiento a Dios por la experiencia vivida y manifestaron que este encuentro renovó su mirada misionera y fortaleció el deseo de seguir compartiendo con las personas que conocieron. La misión dejó en ellos el compromiso de continuar sirviendo y llevando alegría, paz y esperanza allí donde sean llamados.
San Damián de Molokai: una inspiración para la misión
La elección de esta experiencia tiene un significado especial durante el Mes de las Misiones, porque recuerda la vida y el testimonio de san Damián de Molokai, sacerdote de la Congregación de los Sagrados Corazones que dedicó su vida al acompañamiento de las personas afectadas por la lepra en la isla de Molokai, Hawái, durante el siglo XIX.
En una época marcada por el aislamiento y el rechazo hacia quienes padecían esta enfermedad, san Damián decidió compartir la vida cotidiana de los enfermos, atender sus necesidades, acompañarlos espiritualmente y contribuir a la construcción de una comunidad en la que pudieran vivir con mayor dignidad.
Su testimonio constituye un referente importante para la Congregación de los Sagrados Corazones y para todos aquellos que encuentran en la fe una motivación para ponerse al servicio de los demás. Su vida recuerda que la misión cristiana exige cercanía, compromiso y una mirada capaz de reconocer a Jesús en quienes sufren.
Inspirado en este legado, el Grupo Misionero Amigos de Damián busca mantener vivo ese espíritu de servicio, promoviendo experiencias que permitan a los jóvenes vivir su fe de manera concreta y descubrir el valor de la entrega generosa.
Acompañar a los jóvenes desde el carisma de los Sagrados Corazones
Desde el carisma de los Sagrados Corazones, la formación pastoral de los jóvenes ocupa un lugar fundamental en la educación integral. Se trata de acompañarlos en su crecimiento humano y espiritual, ayudándolos a profundizar su relación con Jesús, fortalecer sus valores y descubrir cómo pueden contribuir a la construcción del Reino solidarizándose de los demás.
La experiencia misionera en Santa Isabel es una expresión concreta de este camino formativo. A través del servicio, la oración y el encuentro con otras realidades, los alumnos tienen la oportunidad de llevar a la práctica los valores que animan a nuestra comunidad educativa: el amor, el respeto, la solidaridad y el compromiso con quienes más necesitan acompañamiento.
El Grupo Misionero Amigos de Damián constituye, además, un espacio abierto a los alumnos de la institución que desean colaborar y participar en iniciativas solidarias junto con otros jóvenes, padres y profesores. De esta manera, la misión se convierte en una experiencia compartida que fortalece los vínculos, promueve la participación y ayuda a construir una comunidad comprometida con el bien común.
Educar desde el carisma de los Sagrados Corazones también significa ofrecer a los jóvenes oportunidades para encontrarse con otras personas, reconocer sus necesidades y descubrir que cada gesto de servicio puede convertirse en una expresión concreta del amor de Dios.
Unidos por el bien común
La visita al Leprocomio Santa Isabel fue posible gracias a la colaboración de alumnos, familias, docentes y miembros del personal del Centro Educacional Sagrados Corazones, quienes respondieron a la convocatoria de la Campaña Solidaria 2026: Unidos por el Bien Común.
A todos ellos expresamos nuestro sincero agradecimiento por su generosidad y por hacer posible que la ayuda recolectada llegara a las personas y familias vinculadas a la comunidad de Santa Isabel.
Que el testimonio de san Damián de Molokai continúe inspirando a nuestros jóvenes a vivir una fe comprometida, capaz de transformarse en servicio, fraternidad y esperanza. Que los Sagrados Corazones de Jesús y de María acompañen el camino de nuestra comunidad educativa y sigan despertando en cada uno el deseo de servir con amor allí donde más se necesita.