Con profunda alegría, el Centro Educacional Sagrados Corazones celebró recientemente el día de Nuestra Señora Reina de la Paz, Patrona de la Congregación de los Sagrados Corazones (SSCC), renovando nuestro compromiso de vivir los valores del Evangelio a ejemplo de María.
La devoción a Nuestra Señora de la Paz ocupa un lugar privilegiado en la espiritualidad de la Congregación. Sus orígenes se remontan a los primeros años de la fundación de los Sagrados Corazones, en la Francia de comienzos del siglo XIX, cuando los fundadores, el Padre Pierre Coudrin y la Buena Madre Henriette Aymer de la Chevalerie, encontraron en María el modelo de paz, reconciliación y esperanza para una Iglesia que renacía después de tiempos de profunda persecución.
Desde entonces, Nuestra Señora Reina de la Paz acompaña la misión evangelizadora de la Congregación en todo el mundo, invitando a contemplar el amor de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y a convertirnos en constructores de una sociedad más fraterna, justa y reconciliada.



En nuestra institución, esta celebración adquiere un significado muy especial, ya que nos recuerda que la paz comienza en los pequeños gestos cotidianos: en el respeto, el diálogo, la solidaridad, el perdón y el servicio a los demás. Como comunidad educativa, estamos llamados a formar personas capaces de sembrar esperanza allí donde les toque vivir.
En este marco, queremos expresar un especial agradecimiento a los estudiantes de 9.º grado y a sus familias, quienes con generosidad y dedicación asumieron la hermosa misión de embellecer la Gruta de Nuestra Señora Reina de la Paz, convirtiéndola en un espacio aún más acogedor para el encuentro, la oración y la reflexión de toda la comunidad educativa.



Nuestro reconocimiento se extiende también a la profesora Zonia Pedrozo, quien acompañó y coordinó esta valiosa iniciativa, alentando en los estudiantes el sentido de pertenencia, el compromiso y el amor por nuestra identidad institucional.
Asimismo, agradecemos al Equipo Directivo, a los docentes, colaboradores, estudiantes y familias que hicieron posible esta significativa celebración, fortaleciendo el espíritu de unidad que caracteriza a la familia SS.CC. Cada gesto, cada oración y cada muestra de servicio son un reflejo del carisma que nos anima a educar con el corazón.
Que Nuestra Señora Reina de la Paz continúe intercediendo por nuestro Centro Educacional Sagrados Corazones, acompañando el camino de cada estudiante, cada familia y cada educador, para que, inspirados por los Sagrados Corazones de Jesús y de María, seamos siempre instrumentos de paz, amor y reconciliación.
«María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y guía nuestros pasos por el camino del amor y de la fraternidad.»